En España vivimos ensimismados en un sueño opiáceo y eso nos impide percibir el mal que se está apoderando de nuestra patria. El fútbol y los programas mal llamados del corazón, que suelen ser de vísceras, tienen adormecidos al pueblo que no sabe lo que pasa ni, ¡ay!, está interesado en saberlo. Ocurre lo mismo con Hispanoamérica, tan cerca, tan lejos, donde millones de hermanos nuestros sucumben a diario en las garras del populismo demagógico tras el que se oculta el totalitarismo comunistoide de siempre. Hemos abandonado a quienes comparten con nosotros una misma lengua, una cultura, una herencia y una comunidad de sangre. Viendo la toma de posesión de Lula, el ex preso, el corrupto, el político que representa como pocos lo que de siniestro tiene el sistema que preconiza, he sentido una gran tristeza. Porque aunque pase en Brasil, yo considero a ese país tan español como Portugal en tanto que somos ramas de un mismo tronco añoso, cargado de razones históricas comunes que el Tratado de Tordesillas no puede ni debería borrar.
Millones de hermanos nuestros sucumben a diario en las garras del populismo demagógico tras el que se oculta el totalitarismo comunistoide de siempre
Los vientos cargados de maldad que soplan en esos países, entregándolo a todos aquellos que se miran en los espejos de lo peor que hay en política, como son Cuba o Venezuela, no se distinguen en nada de los que soplan inmisericordes sobre nuestra España. Esa es la realidad. He de reconocer, mal que pese, que buena parte de la culpa es nuestra. España siempre se fijó más en una Europa que se nos ofrecía como modélica, descuidando el inmenso tesoro que tenía en los países que un día formaron parte de la Corona Española. Todavía recuerdo, porque tengo edad suficiente para ello, cuando el presidente Suárez apuntó tímidamente la posibilidad de crear un mercado común entre España y los países sudamericanos. Los primeros en poner el grito en el cielo fueron los expertos de Washington que, como es sabido, siempre los han visto como su patio trasero. Doctrina Monroe, decían, América para los americanos. Lo que se escondía tras esa palabrería sin base era que ellos pretendían monopolizar las riquezas enormes que se atesoran en aquellas tierras, importándoles poco o nada el bienestar y la prosperidad de sus sistemas políticos.
Hemos perdido incluso la referencia de la Corona, lo que significa que España ha perdido también a toda Hispanoamérica
Hay un gag de Les Luthiers en el que se discute acerca de los EEUU y alguien dice que son los promotores de la democracia en Argentina, a lo que otro replica rápidamente «¡Y de nuestras anteriores dictaduras!». Es así. De la gallardía de don Juan Carlos espetándole al tirano Chávez aquel sonoro «¿Por qué no te callas?», ante ese Zapatero cómplice de las infamias más grandes ocurridas en aquellos pagos, hemos llegado a que el Gobierno del felón envíe a Felipe VI a dar la mano a Lula, dándole un aura de respetabilidad inmerecida al mismo. Hemos perdido incluso la referencia de la Corona, lo que significa que España ha perdido también a toda Hispanoamérica. Vivimos unos tiempos terribles en los que el mal parece haber ganado. Pero no es el final, créanme. Siempre hay esperanza.
Barcelona 1959. Escritor y periodista. Su último libro publicado es “PSC: Historia de una traición” (Deusto, 2020). Premio Ciutat de Barcelona año 2000 en Radio y Televisión.
Es hora de volver a la fuente original de seguridad pública.
Que los agentes del gobierno que juraron protegernos no tengan la obligación legal de hacerlo puede sorprender a algunos. Sin embargo, como argumentó el presidente del Tribunal Supremo William Rehnquist en DeShaney v. Winnebago, “nada en el lenguaje de la Cláusula del debido proceso requiere que el Estado proteja la vida, la libertad y la propiedad de sus ciudadanos contra la invasión de actores privados”. Si bien la Corte puede estar en lo correcto con respecto a la aplicación de la Cláusula del Debido Proceso a este conjunto particular de hechos, el principio subyacente, más repetido en Town of Castle Rock v. Gonzales, es que nuestro régimen moderno cree que no tiene ninguna obligación de cumplir con los dictados del pacto social.
Los ataques con bajas masivas son ahora una característica establecida de la sociedad estadounidense moderna. Si bien las causas culturales subyacentes de este fenómeno son dignas de discusión, nuestra tarea inmediata debería ser cómo mitigar mejor el próximo incidente inevitable de violencia indiscriminada. Las amenazas a la seguridad pública se enfrentan mejor con una respuesta enérgica e inmediata; esta es la premisa subyacente detrás de la existencia de la aplicación de la ley. Cuando la seguridad de la comunidad se ve amenazada, es esta clase de guardianes la responsable de restaurar la paz y el orden y, si es necesario, hacerlo mediante la fuerza letal.
Desafortunadamente, los hombres y mujeres encargados de este deber han mostrado cada vez más un desinterés en hacerlo. Lejos de ser un desarrollo reciente, el abandono del deber por parte de las fuerzas del orden público es una tendencia generalizada, como lo demuestra el hecho de que casi la mitad de todos los delitos violentos denunciados no se arrestan. En algunos casos, se nos ha recordado la preferencia de las fuerzas del orden público de simplemente «observar e informar» en lugar de «servir y proteger» con consecuencias mortales, como cuando los oficiales no respondieron rápidamente al tiroteo en Parkland y nuevamente cuando permanecieron al margen durante los disturbios raciales masivos de 2020.
Volvimos a recordar este fenómeno luego de los recientes hechos en Uvalde, donde los oficiales esperaron casi una hora para enfrentarse a un tirador activo mientras los espectadores les suplicaban que intervinieran. En un régimen justo, los oficiales que permitieron la muerte de esos niños serían juzgados por cobardía y abandono del deber y castigados en consecuencia. En la América moderna, los dos oficiales despedidos por no intervenir en Parkland tuvieron su puestos de trabajo reintegrados con pago retroactivo. La cobardía no sólo queda impune; está incentivado.
Claramente, ya no podemos confiar en la aplicación de la ley para asegurar la plaza pública. Ante estos hechos, podemos seguir confiando tímidamente nuestras vidas y propiedades a un mayordomo negligente mientras rezamos para que el destino no nos vuelva a convertir en víctimas, o podemos reclamar esa responsabilidad para nosotros mismos. Cuando surgen amenazas, las mismas personas pueden y deben enfrentarlas con una respuesta sólida y orgánica.
Las acciones de los hombres que respondieron a la manantiales de sutherland y Asentamiento blanco los tiroteos en iglesias son un modelo de la vigilancia necesaria para que los ciudadanos mitiguen actos caóticos de violencia. Pero tales actos de valentía pública no pueden ser una cuestión de azar. Las comunidades locales deben asumir la responsabilidad de cultivar un espíritu de tutela entre la ciudadanía.
Una América mayor entendió que si bien puede haber entidades gubernamentales oficiales encargadas de promover la tranquilidad interna, el deber de garantizar la seguridad pública en una república autónoma recae en última instancia sobre el pueblo. Con este fin, sería negligente creer que nuestro derecho de la Segunda Enmienda termina en su mera expresión, que no hace más que presentar un reclamo contra el Estado. Como señaló James Wilson en sus famosas Lectures on Law, “a cada clase de derechos le corresponde una clase de deberes”. No basta que un individuo reivindique un derecho negativo frente a la comunidad; la comunidad, a su vez, se reserva una pretensión positiva frente al individuo, en el ejercicio de sus derechos, en forma de deberes cívicos.
Este principio se transmite en el texto mismo de la Segunda Enmienda, que no solo proclama el derecho del pueblo a “portar armas”, sino que recuerda a la ciudadanía su deber individual de contribuir a “la seguridad de un Estado libre”. Como expresó Melancton Smith, escribiendo como Federal Farmer, “para preservar la libertad, es esencial que todo el cuerpo de la gente siempre posea armas, y se les enseñe por igual, especialmente cuando son jóvenes, cómo usarlas”.
De acuerdo con estos principios, Estados Unidos se definió una vez por una gran tradición de participación popular tanto en la defensa nacional, a través de la milicia, como en la aplicación de la ley, a través de posse comitatus, el «poder de la comunidad». El servicio dentro de la posse comitatus local de uno se consideró una vez como un deber necesario de la ciudadanía republicana, y cualquier persona que no lo hiciera sería multada por no acudir en ayuda de sus vecinos. Como lo describe James Wilson, “cuando la necesidad lo requiere, el alguacil no solo puede, sino que debe, bajo su propio riesgo, emplear la fuerza del condado” para reprimir cualquier “fuerza y resistencia ilegales” contra la ley. Por ejemplo, una ley de Massachusetts de 1786 facultaba directamente a los oficiales de paz locales para obtener la ayuda de la gente cuando reprimían cualquier “Rout, Disturbios y Asambleas tumultuosas”. A los miembros de estos poseídos se les concedió la misma inmunidad que a los oficiales de paz jurados si herían o mataban a un alborotador que se resistía.
Hoy, un número de condados proporcionar un modelo moderno para tal sistema de participación popular en la seguridad pública, empleando posse comitatus permanentes que consisten en voluntarios capacitados capaces de complementar la aplicación de la ley local en cualquier momento. Por ejemplo, la Oficina del Sheriff del condado de Hinsdale, Colorado, recibe con frecuencia la asistencia de un grupo permanente de voluntarios armados. Estos miembros de la pandilla, varios de los cuales son veteranos militares, deben poseer un permiso de armas ocultas y someterse a un entrenamiento frecuente para garantizar la competencia tanto con sus armas cortas como con sus rifles. Se puede implementar un programa similar en comunidades de los Estados Unidos, con grupos de ciudadanos armados y capacitados para responder a situaciones de disparos activos, disturbios y otros casos de violencia espontánea.
Esta respuesta tampoco debe limitarse a una citación explícita de un oficial de paz. Como lo demuestra Uvalde, el impulso de reaccionar debe ser rápido e inmediato. En tales casos, los sistemas de alerta existentes que se utilizan para los secuestros de niños y las alertas meteorológicas pueden cooptarse para proporcionar un método moderno para el antiguo estándar del derecho consuetudinario de gritar y gritar, lo que permite que todos los hombres sanos tomen sus armas y respondan a la situación. peligro.
Un modelo nacional para armar y formar ciudadanos existe desde hace más de 100 años. En 1903, se creó la Oficina del Director de Puntería Civil en el Departamento de Guerra para capacitar a los civiles en el uso del rifle Springfield M1903 recientemente adoptado, en caso de que fueran llamados al servicio militar. En 1916, este programa se amplió para distribuir armas y municiones a clubes de fusileros civiles organizados. En 1996, el Programa de puntería civil (CMP) fue transferido a una organización privada sin fines de lucro autorizada por el gobierno federal dedicada a educar y capacitar a los ciudadanos en el uso de armas de fuego. Además de proporcionar instrucción, el CMP también está autorizado a vender rifles militares excedentes. Con la reciente decisión del Ejército de reemplazar el rifle de servicio M4 existenteeste programa puede revitalizarse para dotar a los programas posse comitatus locales de las armas y la formación necesarias.
Aunque es lamentable que ya no podamos confiar en nuestras instituciones establecidas para garantizar la seguridad pública, no tenemos por qué convertirnos en víctimas. El sistema de aplicación de la ley de “fuerza de ocupación” es una innovación moderna que creó una falsa sensación de seguridad que ahora está siendo expuesta. Un regreso a la comprensión tradicional de los derechos naturales de la autopreservación y la seguridad pública es un regreso a un estilo de aplicación de la ley acorde con el gobierno republicano y que cultiva el «espíritu vigilante y varonil» en el que se basa el autogobierno. Tenemos la bendición de tener a nuestra disposición los medios por los cuales podemos proteger a nuestras comunidades y debemos hacerlo si valoramos la vida de nuestros niños. La seguridad es nuestra para reclamar. En palabras del predicador de la época de la fundación, Simeon Howard, “un pueblo que se mantendría firme en su libertad, debería dotarse de las armas adecuadas para su defensa y aprender a usarlas”. Las vidas de los inocentes perdidos en Uvalde hablan de la sombría alternativa.
En una ocasión, el comediante y director de cine Mel Brooks dijo: “La única arma que tengo es la comedia… si puedo hacer que este tipo [Adolf Hitler] ridículo, si puedo hacer que te rías de él, entonces es una especie de victoria. No puedes subirte a la tribuna con estos oradores… pero si puedes hacerlos quedar en ridículo, puedes ganarte a la gente”. Como observó Tomás Moro de Satanás, “el espíritu orgulloso no puede soportar que se le burle”.
Si consultamos la oscura historia del totalitarismo, veremos que cualquier sistema ideológico y autoritario detesta el humor. Los escritores designados por el estado, encargados de la grave responsabilidad de diseminar la propaganda estatal, carecen casi por definición de sentido del humor, excepto como el blanco de las bromas: la evaluación fulminante de Aleksandr Solzhenitsyn sobre Maxim Gorky, el defensor de los gulags de Stalin, viene fácilmente a la mente. Estas supuestas creaciones artísticas fueron elogiadas por los burócratas nazis o comunistas como grandes obras de arte. En realidad, tales películas y libros no eran más que piezas de propaganda mal ejecutadas que servían y promovían una ideología destructiva.
Sin embargo, encontrar un comediante designado por el estado a lo largo de la historia del totalitarismo es mucho más difícil. El humor opera en un nivel completamente diferente al de las artes visuales, la literatura y la música. Nos da una idea de la naturaleza humana y, a menudo, descubre verdades sobre nuestras vidas que preferimos evitar.
Desperté contra la comedia
Se podría decir que la comedia de hoy está efectivamente muerta, o al menos está en soporte vital. La noción de ser “cancelado” apareció casi al mismo tiempo que el surgimiento del movimiento #MeToo. Estrictamente hablando, ser «cancelado» es algo que te sucede, no es algo que eres. Pero aquellos que aceptan los términos de su cancelación, o permiten que el miedo enfríe su discurso, están internalizando efectivamente la censura del régimen: dicho sin rodeos, están dejando que los malos ganen. Si la persona censurada es veraz o no, vulgar o cortés, no viene al caso. Lo importante es que han dicho algo que de alguna manera amenaza o desafía la ideología aprobada por el estado.
Es por eso que los verdaderos comediantes son a menudo objetivos de regímenes autoritarios. Muchos artistas se hacen pasar por comediantes, pero en realidad están haciendo algo parecido a la anti-comedia: no subvierten sino que refuerzan los modos de pensamiento dominantes. Sus chistes quitan el aire de la habitación en la medida en que están construidos para no permitir la crítica de los objetivos preferidos. (Desde que Barack Obama fue elegido presidente, este ha sido el estado de básicamente todos los principales programas nocturnos, sketches de SNL y monólogos de entrega de premios, con algunas excepciones notables).
Si presta mucha atención a los llamados “comediantes despiertos”, encontrará que sus rutinas se reducen a usar la burla como estrategia para reforzar una lista de puntos ideológicos de izquierda y prohibir una lista de pensamientos de derecha desfavorecidos (por ejemplo). ejemplo, hacer que la oposición al aborto y al extremismo transgénero parezca ridícula). Los chistes rara vez son inteligentes o incisivos y, en cambio, tienen el carácter de burlas en el patio de la escuela: son señales sociales para distinguir el grupo interno del grupo externo. La «comedia» de refuerzo del régimen dice: «es mejor que encuentres ridículos los siguientes puntos de vista, o de lo contrario eres un anatema».
¿Hay gente que se ríe de ese humor sin sentido del humor? Claro, al igual que hay matones que disfrutan de burlarse de los demás para elevarse. Los comediantes falsos perpetúan esta propaganda porque ellos también son débiles y, en general, no entienden a sus objetivos. Piensa en los izquierdistas burlándose de los conservadores. Muy rara vez conocen bien su tema y, por lo tanto, el acto de comedia no tiene a dónde ir más que retirarse a la burla en toda regla. Lo que falta es inteligencia, y una visión clara del absurdo humano en lo cotidiano.
Reír para no llorar
La comedia también nos ayuda a lidiar con las dificultades de la vida, y esto es especialmente cierto durante nuestra experiencia de totalitarismo y guerra. Como bosnio y eslavo, vengo de una tradición que se basa en destruir el mal realzándolo hasta el punto de aniquilar por completo su poder. Hay dos instancias de esta técnica, por ejemplo, en la película No Man’s Land (2001). Los personajes están en medio de la guerra. Están caminando a través de la niebla, tratando de evitar al enemigo. Para romper la monotonía y la incertidumbre, un hombre dice: “¿Sabes cuál es la diferencia entre un pesimista y un optimista? Un pesimista dice: ‘No puede empeorar’, a lo que un optimista responde: ‘Puede, puede’”.
En otra escena, un hombre sostiene un periódico y lo lee. Considere primero la imposibilidad de tener el periódico de hoy en medio del bosque, mientras lucha en la guerra. Está sacudiendo la cabeza y dice: “Oh, chico, ¿has visto lo que está pasando en Ruanda? Cosas terribles. Su preocupación invita a la risa por el genocidio que sucede a su alrededor.
El punto es que encontramos alivio de los tiempos oscuros en nuestra experiencia del humor. Ahora, especialmente, con el estado autoritario imponiendo una variedad de políticas de COVID, o al menos, tratando de mantener vivo el miedo a ellas, nos falta el alivio y la liberación que nos pone en un mejor estado de ánimo y que nutre nuestro espíritu.
La represión siempre resulta en más represión hasta que, como una goma elástica, se rompe. Ciertamente somos una sociedad reprimida. Casi todas las esferas de la vida están operando en este nivel. Gran parte de esto también tiene que ver con un ataque a la masculinidad. Ha afectado las relaciones entre hombres y mujeres. Ser un hombre divertido que intenta impresionar a una mujer parece ser un acto anticuado, ya que en estos días cualquiera puede ser de cualquier género, especialmente si el género es puramente un trabajo de imaginación y una construcción social. No se reconocen las diferencias entre hombres y mujeres, ni tampoco los aspectos de las personalidades masculina y femenina. Una gran parte del verdadero humor proviene de la realidad de estas diferencias y del absurdo inherente de invertirlas como en el caso del drag y ahora del transgenerismo. Dado que estos temas ahora están efectivamente fuera de los límites, la comedia está cada vez más prohibida.
Esta prohibición del régimen sobre el humor se extiende desde la esfera pública hasta las minucias de la vida diaria. La comedia es quizás la forma de arte más democrática, en el sentido de que todos la hacen, todo el tiempo, por lo que tomar el control real de ella significa tomar el control de la expresión y el pensamiento privados y públicos. Incluso antes de que despegara el movimiento #MeToo, y antes de que la ideología transgénero cobrara fuerza, un amigo mío, que es divertido y cuya vida a menudo gira en torno a bromas espontáneas, se quejó de que tiene miedo de hacer bromas por miedo a que lo llamen. un misógino Es irrelevante en qué pueden consistir sus bromas, porque la supresión de la alegría y la alegría no tiene nada que ver con el contenido estético. Se trata del hecho de que una persona se atreve a ser feliz y honesta. Entonces, no sorprende que mi amigo estuviera en un entorno académico, donde las feministas desagradables y desapasionadas reinan supremas desde su posición ideológica, como «contadores de frijoles» burocráticos, acumulando microagresiones.
Por qué nos reímos
Dado que una broma por su definición se supone que es divertida, la experiencia tiene que ver con el placer. Ese placer es, también por definición, social y relacional. La preparación de Norm Macdonald para su especial de Netflix es un ejemplo perfecto. Poco antes de morir, Macdonald se grabó a sí mismo haciendo una rutina de stand-up antes de este especial. El resultado muestra el evidente talento de Macdonald pero, sin público, carece de la energía crucial de la participación y reacción del público. Es significativo, entonces, que Macdonald grabó esto durante los cierres de COVID: la crueldad de esa época consistía en gran parte en negar la humanidad de las personas, cubrirse la cara y negarles exactamente el tipo de conexión y comunidad que tiene lugar en un concierto realmente bueno. show de comedia.
“El chiste”, escribe Sigmund Freud en El chiste y su relación con el inconsciente, “es la más social de todas las funciones de la psique que apuntan a obtener placer. Frecuentemente necesita tres personas, y para consumarse requiere que alguien más participe en los procesos psíquicos que ha puesto en marcha”. Esa relacionalidad es lo que impulsa el humor, por lo que una mayor atomización social (ya sea por la tecnología o las políticas de COVID) aumenta la soledad y la depresión. La alegría, la risa y el placer se convierten en las primeras víctimas.
Otro sello distintivo del humor es dejar ir las cargas que nos atormentan a nosotros y a la sociedad en general. Cuando reímos, somos más nosotros mismos. Nos permitimos volvernos vulnerables, ya que un ataque de risa significa una pérdida de control. Sin embargo, esta pérdida es una ganancia, porque nos hemos permitido sentir alegría. Como escribe Freud, «La broma… intenta obtener una pequeña cantidad de placer de la mera actividad libre de todas las necesidades». Una sociedad que niega y censura el placer y la alegría es una sociedad que no puede sostenerse a sí misma. Así como la ideología transgénero (que en el fondo es la supremacía trans) es un movimiento anti-procreativo, la censura del humor es un movimiento anti-placer. Debido a que requiere un acto político de prohibir algo, la censura solo funciona sobre la base de directivas totalitarias.
Irreprimible
Por supuesto, censurar el espíritu humano y su propensión a la risa siempre resulta ser un tremendo fracaso al final. Si se censura a un comediante, surgirá otro, o el chiste simplemente seguirá viviendo sin autor. Esto es anatema para un autoritario. El filósofo Slavoj Žižek cuenta un supuesto mito que circulaba durante el comunismo en Europa del Este, a saber, que existía una “policía secreta” que, como uno podría imaginar, inventaba y difundía en secreto bromas contra el régimen. El único problema con esto, afirma Žižek, es que los chistes no tenían autor y, como resultado, no se podía culpar a nadie.
Ya sea que la historia sea apócrifa o no, Žižek señala un aspecto bastante interesante del humor, a saber, su anonimato. A menos que estemos viendo un especial de comedia con un comediante específico, ¿sabemos realmente quién compuso los chistes de los que a menudo nos reímos? En última instancia, ¿acaso nos importa? La mayoría de nosotros no, porque el humor es la única forma de arte que no se centra en el autor, sino en el chiste en sí. Cualquiera puede reclamar una broma.
Por ejemplo, en su último libro, David Mamet vuelve a contar un chiste que escuchó muchas veces cuando era niño en Chicago: “Dos judíos conspiran para asesinar a Hitler. Saben que da la vuelta a una esquina en Berlín todas las mañanas a las 9:30. Están en su lugar a las 8:00. Esperan con sus bombas. Llegan las nueve, 9:30, 9:45. A las 10:00, uno se vuelve hacia el otro y le dice: ‘Dios, espero que esté bien’”.
Quién sabe a quién se le ocurrió este chiste, pero Mamet le dio voz y nueva vida. En este sentido, nadie es dueño del humor, y menos los censores. Los chistes requieren pronunciación y encuentro entre personas, pero eso siempre existirá, por mucho que la ideología y la tecnología del metaverso quieran imponerse en nuestras vidas.
El anonimato de la comedia y, paradójicamente, su consecuente perdurabilidad, ya se advierte en la Poética. Aristóteles escribe que “la comedia no ha tenido historia, porque al principio no fue tratada con seriedad”. Y, sin embargo, lo que vemos aquí es exactamente una afirmación de que la comedia siempre encuentra un camino para realizarse a sí misma en la existencia. Esto quiere decir que el hombre es, por naturaleza, buscando y contemplando la vida a través del humor. Cada vez que contamos un chiste, aunque sea a una sola persona, estamos renovando el placer y la alegría. El humor perdurará, aunque solo sea como una forma de guerra de guerrillas ideológica: demasiado improvisado, demasiado descentralizado y demasiado natural en su entorno, para que cualquier invasión totalitaria torpe lo elimine por completo.
La pérdida de la narrativa por deslegitimación gubernamental y el acceso de más cubanos, ávidos de información, a las redes sociales genera el caldo de cultivo ideal para que palucheros inunden la blogosfera con mentiras que semejan verdades, debido a la lógica desesperación ciudadana porque pase algo que borre, de pronto y para siempre, al comunismo verde olivo.
Cuba no es una excepción, solo sigue un patrón universal, donde medios de comunicación solventes llegan hasta ser cuestionados por corresponsales espontáneos, poseedores de verdades absolutas que -en el caso cubano- consiste en un corretaje digital -entre algunos pontificadores de la posverdad- a ver quien consigue la mejor guayaba como primicia.
Habitualmente, ese tipo de espacios suelen ser reactivos, es decir, intentan responder a las mentiras del gobierno y el partido comunista, con mentiras construidas con un poquito de Facebook, una pizca del comején de la Mesa Redonda y el testimonio irrefutable de supuestos ex segurosos, ex funcionarios y ex jefes del carné de identidad, que encontraron pequeñas botellas en televisiones y webs.
Los apóstoles de la posverdad suelen ser opinionados dispuestos a reproducir el viejo adagio comunicacional de evitar que la verdad estropee un buen titular, de ahí que amontonen datos erróneos para construir estados de opinión de la mentirita, sabiendo que cuentan con la ventaja de que sus audiencias tragarán sin rechistar todo lo que publiquen y esparzan a los cuatro vientos digitales, por una mezcla de desconocimiento y deseo irrefrenable de que acabe la noche cubana.
Las viejas Bola y Radio Bemba fueron sustituidos por doctores Liendres; de nada saben, de todo entienden, para solaz esparcimiento de los aguerridos revolucionarios con vocación mártir, dispuestos a morir por la verdad revolucionaria, aunque sea tremendo paquete, y sus contrarios, capaces de posponer el fin de la dictadura comunista, una semana después de que haya vencido el plazo fijado por ellos mismos, a causa de una pequeña inclinación en el eje del trapiche del central Soledad, que desvió la incidencia de los rayos solares sobre la chimenea del ingenio, un minuto antes de la implosión.
Muchos cubanos de la isla están a merced de esos componedores de batea digital, pero lo dramático es que la pasión de sustituir realidad por deseos también afecta a emigrados con multitud de fuentes de información y conocimiento al alcance del mouse y a velocidad supersónica; a diferencia de sus hermanos en Cuba con una Internet a pedales.
«España otorgará visados a todos los cubanos que quieran»; «Estados Unidos admitirá que balseros aleguen miedo creíble para poder quedarse»; «El día Cero caerá el castrismo». En los dos primeros casos, ocurrió una mala interpretación, manipulación de la verdad, el tercero fue el viejo adagio de vivir de ilusiones para morir de desengaño.
Un problema común a pistoleros de la emocional blogosfera cubana es su falta de conocimientos para abordar los hechos con técnica periodística, manejar con solvencia diferentes fuentes y saber combinar la agilidad con el rigor informativo.
Fulana tiene un blog revolucionario y cómico, Mengano va a hacer una directa con mambochambo para la dictadura, Sutaneja está escapá y Esperancejo metió pa quinicientos, suelen decir los fieles de Aedas de ambas orillas que sigue sin entender algo tan sencillo como que noticia es todo lo que no se sabe, pero siempre a partir de la verdad menos imperfecta.
La pulsión cubana de prevalecer en el vacío encontró en la democracia de Internet su hábitat natural para comerse el azúcar crudo y el agua sin mascar, acompañados siempre por extranjeros, que aún educados en lógica cartesiana y sociedades plurales, abrazan el totalitarismo verde olivo con tanta fruición que acaban como el gallo de Morón.
Con lo fácil que resulta -antes y después del coronavirus- coger un avión, asomarse a La Habana y comprender, de una ojeada, que cualquier tiempo pasado fue mejor y que los promotores de esas avenidas con césped y framboyanes, mansiones florentinas, bodegas de esquina y televisión en colores fueron expulsados -hace seis décadas- por quienes venían a salvar a Cuba y acabaron hundiéndola.
La perversión alcanza tales cotas de delirio que los atisbos de sensatez y objetividad suelen ser tachados de maniobras del enemigo, y quienes intentan informar corren el riesgo de ser descalificados por los empeñados en mostrar su incapacidad a toda costa, aunque en su práctica mentirosa jaleen la represión castrista o la emigración irregular, que cuestan vidas cubanas.
El periodismo de la etapa republicana estuvo entre los mejores del mundo por su pluralidad, rigor informativo y mínimas erratas, excepto los costosísimos veinte mil muertos inventados por Bohemia, en fatídico arranque de pasión antiperiodística; como ocurre ahora, diariamente, en espacios digitales, donde la pulsión y el deseo prevalecen sobre la verdad, la mesura y la dolorosa constatación de que seguimos siendo un pueblo chiquito con infierno grande.
Pobreza, desigualdad, represión, coronavirus y dólares disparados y, por si no bastara, el equipo Cuba de pelota fue eliminado del preolímpico de Palm Beach, tan cerca y tan lejos de La Habana, donde el anciano general Raúl Castro cumple este jueves 90 años, medio mandando, desde las sombras, su hábitat favorito.
Desde pequeño asimiló ser el patico feo de los Castro Ruz frente al carisma arrollador de Fidel; pero no tuvo el valor del resto de sus hermanos para construir un camino propio, al margen del estruendo; aunque formó una familia que defiende con pasión, aunque ya no es el patrón jodedor.
Su reclutamiento por el KGB acabó de convertirlo en el más promoscovita de la nomenklatura cubana, aunque no logró librarse de los modos de gallero, que impuso como técnica oficial del comunismo de compadres, a partir del Segundo Frente Oriental, donde forjó lealtades inquebrantables y nació el embrión de GAESA.
Salvado por Monseñor Enrique Pérez Serantes, tras el asalto al Cuartel Moncada, y beneficiado por la aministía batistiana de 1955, desembarcó, el último de los 82, en Bélic, como jefe de pelotón y no supo que el yate se llamaba Granma hasta que no anduvo con el agua a la cintura hasta la popa y leyó el nombre.
Su vida tiene cuatro hitos que marcan: Operación Pandora, Fusilamiento de Arnaldo Ochoa, Barack Obama y muerte de Fidel Castro.
El Kremlin aprovechó un viaje suyo a la URSS, como asistente a un entierro para comunicarle que, en caso de problemas con Estados Unidos, Moscú no movería un dedo en defensa de Cuba; a su regreso,, despachó con el Jefe y acordaron lanzar la «Guerra de todo el pueblo» Made in Viet Nam y Corea del Norte; fue la época La Habana cual queso gruyere con túneles para amortiguar el Golpe Aéreo Masivo (GAM) que nunca llegó, pero en el futuro podrá viajarse de Managua a Kholy por debajo de la tierra.
La nueva ofensiva revolucionaria fue comunicada a los miembros del Buró Político, pero la causa, es decir, la nueva postura soviética fue secreto entre hermanos hasta después de la caída del Muro de Berlín y para jugar al clandestinaje dijeron a sus compañeros que se trataba de la Operación Pandora.
El fusilamiento del General de División Arnaldo Ochoa Sánchez y del coronel Antonio de la Guardia Font es el drama saturniano que lo perseguirá toda su vida porque de tratarse como familia, tuvo que construir un juicio estalinista y llamarlo el más charlatán del generalato; aunque se repuso tras llorar cepillándose los dientes, y se vengó de los desplantes de su hermano, destrozando el Ministerio del Interior y acaparando todo el poder, sin que se notara.
Tony de la Guardia y José Abrantes eran hombres de Fidel, pero Ochoa era mito invecible de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) en las arenas del Ogadén, la selva nicaragüense y Cuito Cuanavale; y no tuvo más remedio que poner en cuarentena a los jefes que venían de la Sierra Maestra y promover a cadetes y camilitos, que deben todo al compañero ministro.
Los errores de cálculos con el generosamente irresponsable Barcak Obama, a quien respondió con un manotazo sónico es su error estratégico más costoso porque hundió a Cuba geopolítica y económicamente; desde entonces la pobreza y la desigualdad no han dejado de crecer y aliados posibilistas como Europa, Moscú, Luanda y Beijing no entendieron el desplante a la Casa Blanca, y el Palacio de la Revolución se quedó en el grupo de Irán. Corea del Norte, Nicaragua y Venezuela.
La muerte de Fidel avivó la pasión fúnebre de Raúl, obsesionado con ordenar el panteón familiar en tres hitos, Birán, Cerro de la Mícara y Santa Ifigenia; reservándose para Vilma Espín y para el, sendos nichos equidistante entre la finca próspera y libre del viejo y la aparatosidad de la pedrada en Santiago de Cuba, ya mandaba desde hacía años, asi que la transición dinástica ocurrió en vida de ambos, no exenta de sobresaltos por algunas reflexiones del Paciente en Jefe.
Donald Trump lo dejó sin aliento, y una empresa europea acaba de llegar a un acuerdo millonario compensatorio con expropiados de aquella fiesta ruinosa y jacarandosa de ¡Se llamaba!, cada vez que Fidel Castro mencionaba a los que iban a ser expropiados forzosamente y sin indemnización hasta que llegó la Helms-Burton y mandó a parar.
La superstición castrista alcanzó entonces cotas inverosímiles y fiaron su suerte a la de Biden que -imitando a Raúl Castro– ordenó actuar con Cuba sin prisa, pero sin pausa; y no tuvo más remedio que jubilarse en un congreso del partido anodino, que encumbró a su recaudador favorito Luis Alberto Rodríguez López-Calleja al Buró Político, con tantas ventajas como inconvenientes para el jubilado y el entronizado Miguel Díaz-Canel.
El coronavirus ha venido a empeorar a Cuba, enferma de comunismo terminal y, aunque se ha jubilado oficialmente, Raúl Castro fue el pitcher abridor de un juego reformista que transcurrió, como casi todo en los últimos 62 años, del embullo a la frustración, con amargas verdades como la eliminación olímpica del equipo de pelota en tierras norteamericanas y consolándose con una victoria pírrica en el juego final por Colombia, cuya reclamación de Gabino y otros tiratiros refugiados en La Habana, renovaron la condición de no cooperante contra el terrorismo.
Peor escenario imposible para los 90 junios del General de Ejército, que sigue criando gallos finos, mientras ansía pasear por París y México, de la mano de Emma, sin que nadie lo importune, aunque hay días que despierta atormentado, tras soñar que los fusilados de la Loma de San Juan se le aparecen en La Rinconada y lo rodean, pero Juanita, la hermana que más quiso, lo salva.
Las recientes disculpas oficiales y públicas del presidente angoleño, João Lourenço, por una matanza gubernamental de 1977, abrió la vía para investigar la implicación cubana en la represión interna, a favor del gobernante Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA).
Lourenço pidió disculpas a las familiares de las entre 30 mil y 90 mil víctimas de una matanza desatada en Angola, tras un intento de golpe de estado de una facción del MPLA, encabezada por Nito Alves y José Van Dunem, el 27 de mayo de 1977, abortado con la participación de altos oficiales y militares cubanos.
Pero silencio oficial del gobierno de Miguel Díaz-Canel sobre un tema espinoso para ambos países, no impide confirmar la participación de la entonces Misión Militar de Cuba en Angola (MMCA), en la neutralización del golpe que, además de pugna local, produjo una de las tantas discrepancias entre Moscú y La Habana, en ese país africano.
Americanista no ha podido confirmar la participación de militares cubanos en las matanzas ulteriores al golpe de estado, desatadas por el entonces gobernante Agosthino Neto, pero los testimonios de Raúl Castro, Abelardo Colomé Ibarra y Rafael Moracén confirman la intervención de Cuba en un asunto interno de Angola, como también ocurrió en operaciones contra el FNLA, de Holden Roberto, y la UNITA, de Jonás Savimbi y la «lucha contra bandidos», que La Habana cifró como Operación Olivo.
El propio Neto confirmó la intervención cubana en sus luchas contra adversarios internos, durante una reunión con Fidel Castro, en Luanda, el 23 de marzo de 1977, en la que ambos coinciden en calificar de buenas las relaciones bilaterales y a solo dos meses del intento de golpe de estado.
Versión del Consejo de Estado de Cuba sobre diálogo entre Neto y Castro en Angola.
Pero por debajo de la cordialidad oficial, en La Habana latía una preocupación notable por la suerte de Agosthino Neto, como reveló el entonces ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Raúl Castro, en un Memorándum al Comandante en Jefe, dando cuenta del malestar angoleño con los soviéticos por haber apoyado y dialogado con los dirigentes del golpe de estado.
«Raúl Castro deja clara su certeza sobre la participación de Moscú en el golpe de estado contra Neto, cuando afirma: «Conociendo a los soviéticos, y sobre todo a los militares, se puede afirmar que estas conductas y manifestaciones individuales, aun siendo absolutamente espontáneas, se explican, en última instancia, por el conocimiento de una determinada valoración política de sus jefes superiores».
Aunque no lo explicita, obviamente el entonces segundo hombre de Cuba reivivía con el golpe de Angola, su experiencia del episodio de la microfracción, cuando un grupo de militantes del Partido Socialista Popular, agrupados en torno a Aníbal Escalante y Joaquín Ordoqui, promovieron una corriente crítica contra Fidel Castro y compartieron confidencias con la Embajada soviética en La Habana, siempre según la versión oficial.
Fotocopia del informe de Raúl a Fidel Castro
Tal es la sensibilidad que detecta Raúl Castro en la facción netista del MPLA, que decide no abordar con ellos el resquemor hacia los soviéticos, aunque alude a un informe del entonces Delegado del Ministerio del Interior en Angola y jefe de la Dirección General de Inteligencia de Cuba, José Joaquín Méndez Cominches, que permanece clasificado aún como Secreto.
Fotocopia del informe de Raúl a Fidel Castro
Los peores parados entre los soviéticos, son los coroneles Grishin y Teodoroff, cuyo comportamiento «escandaloso» motivó una crítica de Neto ante angoleños y cubanos, dice Raúl Castro en su nota secreta de entonces, que recrimina el comportamiento del Comisario de Luanda, Pedro Fortunato, acusando a los cubanos de hacer fracasar el golpe y revelando que los embajadores de la URSS, Bulgaria y Viet Nam habían recibido a los jefes golpistas, en los días previos a la intentona.
Fotocopia del informe de Raúl a Fidel Castro.
El coronel Grishin escondió en su casa y trasladó en su automóvil a uno de los «sediciosos», informa Raúl Castro, que citando a una fuente soviética en Luanda, que antes había estado en Cuba como corresponsal, afirma que su embajada «tiene desorientado al Centro en Moscú».
El informe revela los temores de los Castros a tener otro encontronazo con los soviéticos en un tercer país, tras la bronca y represalia temporal de Moscú por los excesos subversivos en América Latina, que se saldó con el asesinato de Ernesto Guevara, el surgimiento de Sendero Luminoso y la partición entres de la entonces Dirección de Inteligencia de Cuba, que alumbró el departamento Liberación Nacional, sacando a Manuel Piñeiro de la DGI; y la Dirección de Operaciones Especiales (DOE), comandada por José Luis Padrón.
La ventaja que sacó Fidel Castro de la reprimenda soviética, incluida la paralización de las entregas de petróleo, es que la Contrainteligencia norteamericana y la CIA, cuando contrarrestaban los esfuerzos cubanos, no sabía si lidiaban contra la DGI, Liberación o DOE.
Colomé, Moracén y UNECA
Cuando ocurre el intento de golpe de estado, Colomé Ibarra transmitió a Neto la disposición de las tropas cubanas de entrar en acción para contrarrestarlo, y el presidente dio luz verde; aunque en ese momento la jefatura de la MMCA carecía de batallones de tanques, debido a la primera retirada gradual de Angola y al reforzamiento del enclave de Cabinda, una obsesión de Fidel Castro.
«Solo había unos pocos (tanques) para entrenar angolanos, (…) buscamos a un compañero que sabía manejarlos, aunque no supiera tirar con el cañón. En esas condiciones enviamos al General de División (r) Jesús Bermúdez Cutiño al frente de un poco más de una compañía, hacia la Novena brigada, que era la sublevada, y la tomamos sin problemas».A su vez, el General de Brigada (r) Rafael Moracén se encargaba de controlar la estación de radio que se había unido al golpe», contó Colomé a Luis Báez en Secretos de Generales.
General de Brigada (r) Rafael Moracén Limonta
Moracén, que fue jefe del Batallón Presidencial de Angola durante los mandatos de Agosthino Neto y José Eduardo Dos Santos, hizo la lectura más política del golpe de estado, sin dejar de aplicar la visión de sus jefes en La Habana, pero muy aguda.
«Esa intentona contrarrevolucionaria hizo mucho daño al proceso de desarrollo de la sociedad nacional angolana. Fueron asesinados valiosos cuadros del MPLA y de las FAPLA», afirmó en el libro Secretos de Generales, donde narró detalles de su participación en la neutralización de la revuelta, ante la que fue advertido previamente por Raúl Castro, para que estuviera a la viva «porque en cualquier momento se podía producir un intento de golpe de Estado».
«En el mes de mayo, las contradicciones de Nito Alves con el gobierno y el MPLA eran más evidentes, y la conspiración más intensa (…) Se hablaba mucho de la posibilidad de golpe de Estado, pero Neto nunca creyó que fueran a llegar tan lejos. (…) Se le planteó a Neto que no estuviera en palacio; sin embargo, dijo que para irse hacia otro lugar había que asegurarle que el palacio no sería tomado. Saqué de mi unidad dos compañías y reforcé la guardia presidencial», relató Moracén.
El 27 de mayo, fuerzas leales a los golpistas Alves y Van Dunem tomaron la cárcel y soltaron a todos los presos, entre ellos a los mercenarios; se apoderaron de la Radio Nacional y empezaron a manifestarse en grupos por las calles, los principales jefes militares fueron a la Octava Brigada de Luanda a buscar refuerzos, pero según iban entrando, eran apresados, describió el militar cubano con más misiones en diferentes países de África.
De izquierda a derecha: Neto, Dos Santos y Nito Alves
Al trasladarse hacia el Palacio Presidencial, Moracén coincidió con una manifestación que avanzaba con los militares golpistas, ordenó que no podían tomar la presidencia y fue en busca de su batallón, ordenándole avanzar en alarma de combate, desde la cercana localidad de Vidrul, hasta la sede presidencial, dejando en el barrio de Zambizanga, a una compañía de tanques, como reserva.
Asegurado el Palacio Presidencial, Neto ordenó a Moracén retomar el control de la Radio Nacional de Angola, adonde acudió con parte de su tropa en vehículos militares BTR y camiones, pero se produjo una confusión entre golpistas y defensores del presidente, que provocó un fuerte intercambio de disparos entre ambos bandos,
Moracén tomó la radio con quince angolanos y cubanos, que junto a casi 200 efectivos que estaban en los alrededores, evitaron que los golpistas recuperaran la emisora, donde fueron desarmados los partidarios de Alves y Van Dunem, y el oficial cubano recibió el apoyo de su compañía de tanques.
La radio no dejó de trasmitir. Moracén obligó al locutor a decir: Viva Neto y, arrebatándole el micrófono, improvisó un discurso en portugués, salpicado de malas palabras cubanas y luego avanzó hacia la sublevada Octava brigada y la cárcel, donde ayudó a restablecer el orden, según su testimonio.
En la neutralización del golpe de estado, la delegación de la empresa cubana Unión de Empresas Constructoras Caribe (UNECA), al mando de Levy Farah, un histórico del Directorio Revolucionario 13 de marzo, también desempeñó un papel crucial, pero apenas hay testimonios de su participación y la caída en desgracia posterior de su jefe, acrecentó el olvido, enfermando para morir, siendo director de la Terminal Interprovincial de Omnibus de La Habana.
En la tristemente célebre Causa 1 de 1989 abundaron los testimonios sobre la participación de UNECA en negocios con el ejército y el Ministerio del Interior cubanos en Angola, pero de su cooperación con medios técnicos y humanos en la neutralización del golpe de estado de 1977 apenas trascendieron.
Actualmente, UNECA no tiene obras en Angola, pero si en Sudáfrica, Namibia, en las Guineas Conakry y Ecuatorial, en Antigua y Barbuda y Venezuela, además de Cuba, según su web.
Obra de la UNECA en África
Pero otro documento desclasificado da cuenta de las preocupaciones de Farah porque los angoleños vayan a interpretar la potencia política y militar de Cuba como símbolo de una economía próspera y pujante, que es muy dependiente de la Unión Soviética y carece de dólares norteamericanos, a causa del embargo.
El razonamiento del entonces jefe de la UNECA obedece a la necesidad de establecer una cifra para cuantificar la colaboración civil con Angola, que propone tome como referencia la entonces Escala CAME (agrupación econñomica del bloque soviético) y alude a la preocupación e incomprensión de Fidel Castro a ciertas demandas de Luanda, como reflejan las dos primeras páginas del documento.
Fotocopia página 1 del informe de Levy FarahFotocopia página 2 de informe de Levi Farah
Obviamente, con la propuesta de Farah queda desmentido el carácter desinteresado de la supuesta solidaridad con Angola, a quien se rechazó una donación de café, cuando supo que escaseaba en Cuba.
Hace 44 años, el MPLA cerró la crisis asesinando a miles de angoleños, incluidos muchos de sus cuadros y militantes, el Partido Comunista de la Unión Soviética preparando a José Eduardo Dos Santos, como delfín, sin dejar de atender médicamente a Agostinho Neto, que murió en Moscú, dos años después; y el Partido Comunista de Cuba reforzó la colonización de Angola, que se extendió incluso hasta 1991.
Pero las diferencias cubano-soviéticas nunca dejaron de animar la geopolítica, como recordó Ulises Rosales del Toro, hace unos años, asegurando que ambas partes evidenciaron sus contradicciones en el frente de guerra africano. ¡Palabra de jefe de Estado Mayor!
Sudáfrica pagó a Cuba el equivalente a 71 millones 826 mil 228 dólares norteamericanos, amparados en el proyecto Thusano, confirmó la ministra de Defensa Nosiviwe Mapisa-Nkula, en una respuesta parlamentaria de la opositora Alianza Democrática (DA, por sus siglas en inglés).
La titular de Defensa aseguró que Sudáfrica debe aprovechar la experiencia técnica de Cuba en vehículos militares para alistar sus medios de combates; argumento que la diputada opositora Kobus Marais calificó de «inexplicable».
“¿Por qué el gobierno subcontrata el trabajo de mantenimiento de la defensa a expensas de la industria de defensa local, donde muchos se encuentran en una espiral de muerte y la pérdida de puestos de trabajo, en todos los sectores de la actividad económica, es una preocupación siempre presente?, cuestionó Marais.
“Los más de mil millones de rands gastados en Cuba por el Departamento de Defensa y Veteranos Militares (DoDMV) es solo uno de los muchos casos en los que el gobierno derrochó el escaso dinero de los contribuyentes en servicios disponibles localmente”, dijo la diputada, que actúa como ministra de Defensa en la sombra
Ya es hora de que Sudáfrica tenga un debate nacional sobre cómo el gobierno está utilizando los «fondos de los contribuyentes para financiar una amistad ideológica” con Cuba, subrayó.
Los pagos anuales realizados al gobierno cubano, superan los mil millones de Rand, en seis años, según los datos aportados por el ministro de Defensa en su comparecencia parlamentaria: 438 mil 267 dólares , en 2015; 10 millones 336 mil 743 dólares, en 2016; 12 millones 253 mil 865 dólares, en 2017; 19 millones 722 mil 273 dólares, en 2018; 15 millones 774 mil 163 dólares, en 2019; 18 millones 126 mil 579 dólares, en 2020 y 682 mil 275 dólares con 35 centavos, en lo que va de año.
Cuba y Sudáfrica mantienen además, convenios de colaboración sanitarios, educativos e hidráulicos, que han desatado las criticas de la oposición, colegios profesionales y la prensa.
El senador cubanoamericano por Florida, Marco Rubio, acusó al régimen cubano de tener los “ojos puestos” en el Movimiento San Isidro (MSI) y condenó el arresto «arbitrario» del periodista, Esteban Rodríguez.
Rubio criticó al gobernante Díaz-Canel y al régimen por actuar en contra del MSI y sus integrantes. “¿Cuándo será que el pueblo cubano pueda vivir sin represión?”,cuestionó el legislador republicano y excandidato a la presidencia de Estados Unidos.
El más reciente objetivo del gobierno comunista es Otero Alcántara, quien permanece recluido en un hospital de la dictadura, aseguró el senador republicano y ex candidato de su partido a la presidencia de Estados Unidos.
Rubio recordó que al periodista Esteban Rodríguez, colaborador de ADN, fue detenido el 30 de abril, mientras intentaba llegar a la sede del MSI., en La Habana.
La situación de Otero Alcántara también fue denunciada por el líder de la UNPACU, José Daniel Ferrer, que exigió el cese del cerco policial y la libertad de opositores y activistas cubanos detenidos, en un twitter, reproducido por la congresista cubanaamericana María Elvira Salazar.
El Juzgado de Primera Instancia número 24 de Palma de Mallorca, España, archivó una demanda contra Meliá Hotels International S.A. por la explotación de unos terrenos en Cuba, que fueron expropiados por el gobierno de Fidel Castro, pero du decisión puede ser apelada en instancias jurídicas superiores.
La jueza decretó el archivo de la demanda contra Meliá debido a la falta de jurisdicción de los tribunales españoles en el litigio porque los reclamantes involucran bienes propiedad de un estado extranjero.
El archivo se produce después de que la Audiencia Provincial de Baleares ordenó reabrir la causa para ampliar la demanda para incluir al Estado cubano en el procedimiento, pero La Habana no se ha personado en el proceso, según fuentes judiciales.
La jueza entiende que los hechos demandados están protegidos por la inmunidad de jurisdicción que ostenta Cuba que, en consecuencia, no puede ser demandada ni enjuiciada por tribunales españoles; aunque contra la resolución judicial se puede interponer recurso de apelación.
La demanda archivada fue interpuesta por la familia Sánchez Hill, a través de la empresa Central Santa Lucía, contra el grupo Meliá por la explotación de dos hoteles en Playa Esmeralda; en la nororiental provincia cubana de Holguín.
Los terrenos donde ahora se levantan los hoteles Paradisus Río de Oro y Sol Río de Luna y Mares, de la empresa estatal Gaviota y que gestiona Meliá Hotels International, fueron expropiados por el gobierno de Fidel Castro, en 1960 y sus propietarios nunca han sido indemnizados.
Los Sánchez Hill, que piden a la cadena hotelera una compensación de 10 millones de dólares (unos 8,9 millones de euros), no se han acogido a la Ley Helms-Burton, que permite a los estadounidenses -incluidos los cubanos nacionalizados- demandar en sus tribunales a compañías que se beneficien de terrenos o inmuebles que les fueron expropiados en la isla por el gobierno de Castro.
En 2020, la administración del presidente Donald Trump extendió la prohibición de entrada a Estados Unidos los 14 dueños y directivos principales de Meliá, que fueron notificados por la Secretaría de Estado, que en noviembre de 2019 había sancionado con igual medida a Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International y hombre cercano al primer ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz.
Marrero Cruz fue director del hotel Paradisus Río de Oro, en Holguín y luego ascendido a Delegado territorial de Gaviota en esa provincia y ministro de Turismo.
Las sanciones norteamericanas, a las que se oponen Cuba, España y la Unión Europea, fueron impuestas por Washington, como consecuencia de las inversiones en los hoteles que maneja la compañía en la isla sobre parcelas que fueron expropiadas por el castrismo.
Además de los directivos notificados, la medida también afecta a todos sus familiares más cercanos, como cónyuges e hijos menores de edad.
Cuba vive, desde hace siglos, ensimismada en la maldita circunstancia del agua por todas partes y un contraproducente obliguismo, que dibuja una nación única, singular, llamada a desempeñar roles trascendentales casi siempre para salvar a otros; males que han sido extremados por el castrismo en su afán exterminador.
Visitantes extranjeros, especialmente los educados en lógica cartesiana, incluidos invitados oficiales del gobierno, se sienten abrumados por el peso de la cualidad heroica y diferencial que la propaganda gubernamental atribuye a Cuba y, especialmente, a la revolución de Fidel Castro.
«Los cubanos somos lo máximo», «Arriba de la bola» o «Tu no me calculas» son expresiones coloquiales que reflejan parte de la idiosincracia cubana, exacerbada por la creencia generalizada y errónea de que la isla no se parece a ningún otro país, que solo allí la medicina y salud pública son supuestamente gratis y que el humor es único.
La Cuba real tiene virtudes y defectos, como todos los países del mundo, y su hecho diferencial más persistente y dañino es la dictadura más antigua de Occidente, que ha provocado empobrecimiento y desigualdad, desestructuración familiar e incultura generalizada.
La decadencia y caída de Roma, hace 1.545 años, se produjo por circunstancias parecidas a las que afectan a castrismo en 2021, aunque parezcan circunstancias distantes y diferentes.
El derrumbe del Imperio romano provocó dos tendencias predominantes sobre su tragedia; la minimalista, que reduce la cuestión a la interrupción de la serie de emperadores en la parte occidental del vasto dominio; y la maximalista, que sostiene el hundimiento de una civilización y la división del mundo en dos etapas: Antigua-pagana y Moderna-cristiana.
La revolución y su conversión en dictadura representaron un tajo en la nación cubana, ya dañada previamente por el golpe de estado de Fulgencio Batista (1952), que abrió la vía de la suplantación de la democracia republicana por la violencia y, fue precisamente Fidel Castro quien, desde los primeros años, estableció una clara línea divisoria y maniquea entre antes y después de 1959.
Foto: Keystone/Getty Images
El influyente autor británico Edward Gibbon, considerado el primer historiador moderno y que escribió The History of the Decline and Fall of the Roman Empire (1776-1789), el libro más reeditado sobre el Imperio romano, sostiene que la división entre Oriente y Occidente romanos tuvo su origen en causas internas, como la corrupción y desmesura de Césares, Augustos y generales, que establecieron una amplia red de sobornos para comprar la lealtad de los militares.
Aquella Roma padecía de amenazas externas, simbolizada en las frecuentes incursiones de los Bárbaros, portadores de las ideas del cristianismo; La Habana ha explotado brillantemente su condición de plaza sitiada por el «imperialismo yanqui» para justificar su dictadura totalitaria y el desastre económico que impide a los isleños comer pescado fresco.
Estudios más recientes sobre la caída del Imperio Romano coinciden en señalar que las principales causas de su desmoronamiento fueron la crisis política que llevó a la división del imperio en dos territorios, Roma y Bizancio, depresión económica prolongada con burocracia y ejércitos desmesurados, desastres ambientales y epidemias.
Cuba no ha ejecutado una división entre Oriente y Occidente, pero el alma cubana está partida en revolución y contrarrevolución; especialmente en las actuales circunstancias, cuando el estado totalitario emplea recursos públicos para enfrentar y desprestigiar a adversarios.
Otra herida cubana es la de nación y emigración, pese al doloroso reencuentro familiar y la despenalización migratoria selectiva promovida por Raúl Castro, que pusieron fin a absurdos injustificables ética y humanamente, cuando el poder asumió que la ex gusanera podría ser fuente de enriquecimiento parasitario para Césares y Augustos y válvula de alivio de tensiones internas.
El Imperio Bizantino, parte oriental del dominio orginal, sobrevivió a la caída de Roma y perduró hasta el inicio del Renacimiento, siendo una importante potencia militar y económica en Europa, Medio Oriente y el Mediterráneo oriental durante la mayor parte de la Edad Media, pero comenzó una prolongada decadencia en el siglo XII, que culminó con la caída de Constantinopla y la conquista del resto de territorios bizantinos por turcos y otomanos, en el siglo XV.
Cuba sobrevivió a los derrumbes de la Unión Soviética y el Muro de Berlín, conservando su influencia en Asia, África, América Latina y el Caribe, a través de su eficiente sistema multilateral y cambiando la promoción de la subversión armada por la llegada al poder de aliados, a través de las urnas, y asi consiguió colonizar a Venezuela, dependencia que perdura hasta hoy, cuando el éxodo venezolano alcanza los cinco millones de desplazados.
La vastedad del Imperio romano fue clave en el surgimiento de contradicciones políticas porque legiones y provincias competían entre si para aupar a sus generales al Olimpo de Roma, en medio de un clima de corrupción generalizado que implicaba el sorborno cuantioso y permanente de militares para comprar su fidelidad el emperador.
El castrismo no ha conseguido siquiera separar totalmente a militares y oficiales de rango medio de la desgracia colectiva, pero la nueva casta militar está saturada de adoradores de Raúl Castro, que los compró con residencias, carros y otras ventajas materiales, que son insultos al resto de los cubanos, pero que garantizan la obediencia debida.
Mano de obra esclava, burocracia y ejército
A partir del siglo III, se produjo un estancamiento de la economía romana, a causa de la excesiva dependencia de la mano de obra esclava, y el aumento de la burocracia y del ejército, cuyo coste ahogaba las finanzas imperiales, obligada a incrementar los impuestos, soportando una notable corrupción, como ocurre ahora en GAESA y sus filiales.
Los contratos que el gobierno cubano impone a médicos y personal sanitario que alquila a países extranjeros han sido calificados por relatores de ONU, como «trabajo forzoso» y el economista Jorge Sanguinetty fue más lejos, definiéndolos como «explotación del hombre por el hombre»; pero Cuba consiguió volver a sentarse en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
Entre la medidas regulatorias que impusieron los emperadores romanos estuvieron la nacionalización del comercio, el aumento y la creación de nuevos impuestos sobre herencias y bienes, para sufragar los gastos militares, la creación de espectáculos y obras públicas y para pagar las pensiones de veteranos.
Obviamente, en un imperio tan vasto y sin las herramientas informáticas contemporáneas, cobrar impuestos era tarea complicada, asi que los emperadores optaron por devaluar la moneda, reduciendo la cantidad de oro y plata que contenían, es decir, acuñaban más dinero, pero cada vez con menos valor porque, entonces, una moneda valía su contenido en metales preciosos y no lo que dijera un estado, como ocurre actualmente.
El propio pueblo romano perdió la confianza en su moneda y se generalizó el trueque o el pago en especies; mientras que el comercio también sufrió una gran depresión, que repercutió directamente en la economía romana, muy dependiente del comercio interior, por vías marítimas y por rutas terrestres.
La moneda era un factor determinante en todos estos movimientos, puesto que permitía transacciones más claras, sencillas y rápidas. Con las sucesivas devaluaciones, el comercio comenzó a resentirse y se redujo enormemente. Esto afectó también a las fábricas y la producción. La industria no podía colocar sus productos en el mercado.
A partir de esa crisis, el Imperio romano se ruralizó con la aparición de formas prefeudales, que provocaron un despoblamiento en las ciudades y, como los grandes terratenientes rurales no confiaban ya en el comercio, empezaron a producir todo lo que necesitaban y a crear economías locales autárquicas.
El economista austriaco Ludwig von Mises sostiene que la caída del Imperio romano fue causada por la manipulación de la moneda, realizada con objeto de enriquecer al Estado y una legislación creciente que regulaba el mercado.
“Ningún romano fue capaz de comprender que la decadencia de su imperio era consecuencia de la injerencia estatal en los precios y del envilecimiento de la moneda”, concluye von Mises, en su tratado La acción humana (1949); cualquier parecido con el intervencionismo estatal en la economía cubana y la asfixia administrativa y contable de los pequeños y medianos empresarios privados, es más que coincidencia.
Cuba tiene ahora mismo un gobierno con 26 ministerios y sendas estructuras con ramificaciones provinciales de partido comunista, estado, 168 ejecutivos municipales, 15 provinciales y 7 organizaciones de masas, subordinadas al PCC.
El ejército cubano cuenta con más de 220 mil efectivos, incluidos Marina, Aviación y Defensa Aérea, que implican un gasto anual de 2.840 millones de dólares norteamericanos, según datos de hace tres años, que equivalen a un desembolso anual de 260 dólares a cada cubano residente en la isla.
Datos sobre efectivos, presupuesto y gastos del Ministerio del Interior son opacos y una búsqueda en la web de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) no arroja resultado alguno sobre los cuerpos de defensa y represivos en Cuba.
Muchos cubanos, especialmente después del recrudecimiento de la crisis en verano de 2019, perdieron la poca confianza en el gobierno, en el CUC, empezaron a refugiarse en el dólar norteamericano y el Euro y acudieron a la economía de trueque, incluido los medicamentos.
Para Emilio Morales, presidente de Havana Consulting Group, el hundimiento del turismo y del envío de remesas a Cuba por el COVID-19, así como la escasez de medicamentos, alimentos y productos de primera necesidad, agudizó la crisis política, económica, abocada a un nuevo «Período Especial».
«La aspiración de los cubanos es progresar en un ambiente de leyes, que brinde oportunidades para todos, sin mafias militares que controlen las riquezas del país», subrayó.
Decadencia y clima
En 2017, el historiador norteamericano Kyle Harper, profesor de la Universidad de Oklahoma, defensor de la tesis de que el fin del imperio romano es una historia indisociable entre la humanidad y el medio ambiente, ofreció un enfoque climático a las causas del naufragio que -sin dejar de reconocer el negativo papel de emperadores, militares a su servicio, senadores y bárbaros– cita volcanes y ciclos solares, bacterias y virus, como causantes del fin de Roma.
Si el apogeo imperial transcurrió en el llamado “Óptimo Climático Romano”, con un clima templado, húmedo y estable en gran parte del Mediterráneo, condiciones que propiciaron el progreso agrícola, económico y demográfico, según recientes estudios climatológicos.
El buen tiempo finalizó en la segunda mitad del siglo II, cuando ligeras variaciones en la órbita terrestre, alteraron la cantidad y la distribución de energía solar que penetraba en la atmósfera y el clima empezó a sufrir mayor variabilidad, con una tendencia al enfriamiento y por el aumento de la aridez en el Mediterráneo.
Las consecuencias para la productividad agrícola fueron notables y contribuyeron a la crisis que del fatídico siglo III romano, cuya decadencia extrema de 50 años superó, pero sin llegar a alcanzar jamás el esplendor precedente.
“El mundo ha envejecido y no posee el vigor de antaño, ni tampoco la fortaleza y la vivacidad que rezumaba en su día (…) En invierno no hay tanta abundancia de lluvia para nutrir las semillas. El sol estival brilla con menos fuerza sobre los campos de cereales. La templanza de la primavera ya no es para regocijarse y la fruta madura no cuelga de los árboles otoñales”, escribió Cipriano, entonces Obispo de Cartago, y también santificado.
El gobierno cubano reconoce que los problemas medioambientales que más golpean a la isla son la contaminación, la carencia de agua, disminución de la masa forestal, degradación de los suelos y pérdida de la diversidad biológica; pero intenta culpar a la mala explotación de los recursos naturales antes de 1959 y al embargo norteamericano de la degradación del entorno natural.
Excusas que caen por su propio peso por evidentes problemas con la recogida de basuras y gestión de residuos, la voluntad hidráulica, las brigadas desbrozadoras que arrasaron bosques y fauna autóctonos, la salinización de los suelos de Guantánamo y el antiguo feraz Valle de Caujerí, la introducción de tilapias, clarias y otras especies invasoras como nuevas fuentes de proteína, la abundancia de marabuzales en los campos de Cuba y la altísima contaminación de bahías como las de La Habana y Nuevitas.
A casi 63 años del triunfo de la revolución cubana, más de medio millón de cubanos no tienen acceso de manera regular al agua potable, a pesar de la situación sanitaria generada por el coronavirus, reconoció el Presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Antonio Rodríguez Rodríguez, en la televisión oficial.
Pero el titular del INRH debió tener mal los datos porque una encuesta del Observatorio de Derechos Sociales en Cuba (ODSC) constató que el 68,1% de los cubanos vive sin suministro estable de agua potable y el 80% sufre de cortes deelectricidaden sus hogares.
La muestra fue realizada con mil entrevistas realizadas a pie de calle, en octubre de 2019, en diferentes localidades cubanas, trabajo que es torpedeado por la Seguridad del Estado y sus informantes, cuando detectan que realizan una encuesta no oficial.
Pandemias
Para hablar de epidemias en la antigua Roma, volvemos a acudir el investigador norteamericano, Kyle Harper que describió un estado sanitario con «densos hábitats urbanos, la transformación de los paisajes y las tupidas redes de conectividad, dentro y fuera del Imperio, contribuyeron a crear una ecología microbiana única”.
La tuberculosis, leprao malaria, se extendieron en una escala limitada, pero otras enfermedades se convirtieron en grandes epidemias, como la de viruela que abatió Imperio romano, con el nombre de peste Antonina, importada por los legionarios que combatían en territorio persa, junto al emperador Lucio Vero.
Hasta el emperador Marco Aurelio y su familia fueron atacados por la viruela, descrita magistralmente, incluidos sus síntomas, por el gran médico Claudio Galeno, que se vio obligado a acudir a Roma desde su residencia en la costa egea para atender a la máxima figura imperial y sus parientes.
La viruela mató a más de siete millones de habitantes del Imperio romano, es decir, a un diez por ciento de su población, que volvió a ser atacada a mediados del siglo III, con la irrupción de la peste de Cipriano, llamada así por el obispo cartaginés, que dejó testimonio de una pestilencia generalizada que afectó a Egipto, el Levante mediterráneo, Asia Menor, Grecia e Italia.
Pese a la carencia de fuentes y el escaso desarrollo de la microbiología, los estudios más profundos no consiguen identificar el germen de aquella peste y hablan de tres posibles focos: Gripe, viruela y fiebre hemorrágica, con un comportamiento similir al Ébola contemporáneo.
En Cuba, el coronavirus ha causado la muerte de 713 personas y 113.876 contagiados, según datos oficiales, al cierre de este jueves, tras un inicio de año virulento con cepas nuevas que generan cuadros clínicos complicados y con especial incidencia en pacientes pedriáticos, incluidos bebés.
Las consecuencias políticas de la epidemia de COVID-19 son un notable incremento del descontento de muchos cubanos, que se sienten injustamente tratados por las autoridades y medios de comunicación oficiales que reiteran regaños y advertencias sobre la baja percepción de riesgo, sin mencionar que la escasez aguda provoca grandes aglomeraciones a las puertas de tiendas dolarizadas y farmacias, con varias horas de duración.
En los últimos 9 años, Cuba ha sufrido epidemias de Cólera (2012 y 2019), Chikungunya (2014), Dengue y Zika (2016), y Sarna y coronavirus, en 2019 y hasta el presente.
Pese a tantas penurias y flagelos, el castrismo continúa reprimiendo a opositores, activistas y periodistas independientes, a los que intenta desacreditar con grabaciones ilegales de conversaciones telefónicas, publicaciones sesgadas y la habitual retórica totalitaria, como ocurre en el caso de Luis Manuel Otero Alcántara, Tania Bruguera y demás miembros del Movimiento San Isidro.
En paralelo, la ruptura social sigue aumentando en Cuba, donde han muerto 18 mujeres a manos de parejas y/o ex parejas, en los casos más dramático delante de sus hijos; sin que el gobierno reaccione con una legislación específica sobre violencia de género; mientras un programa gubernamental para estimular la natalidad acumula dos años de retraso y no cubre a todas las familias con tres o más hijos menores de 17 años.
La humanidad ha avanzado notablemente desde la caída de Roma hasta nuestros días, pero -lamentablemente- hay excepciones como Cuba, con simulitud de síntomas de decadencia con el Imperio romano, aunque la propaganda oficial insista en que la invencibilidad está asegurada, que el siguiente triunfo está a la vuelta de la esquina y que únicamente se trata de «resistir».Más de 42 mil familias numerosas cubanas habitan viviendas deterioradas.
El gobierno cubano, su casta militar-empresarial y los afanosos burócratas empeñados en la invencibilidad eterna debían leer a Jerónimo de Estridón, luego santificado por la Iglesia Católica, certero cronista que escribió en sus Cartas de Jerusalén:
Llegó hasta nosotros un terrible rumor sobre ciertos acontecimientos en Occidente. Nos decían que Roma estaba sitiada, y que la única salvación para sus ciudadanos era que la pudiesen comprar con oro, y que después de ser despojados de éste fueron sitiados de nuevo, de manera que no solo perdieron sus posesiones, sino también sus vidas. Nuestro mensajero transmitió las noticias con voz entrecortada y apenas podía hablar debido a sus sollozos.
De Estridón concluye con una sentencia definitiva: “La ciudad que había conquistado el mundo entero, ha sido conquistada”.
Estados Unidos no dará dinero a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua por considerarlos violadores de derechos humanos, aseguró este jueves Namita Biggins, portavoz del Departamento de Estado.
Estados Unidos, que ha sido muy crítico con la situación en Nicaragua, Venezuela y Cuba, se reafirma en su posición de “no dar dinero” a las administraciones de esos países por tratarse de “regímenes autoritarios y corruptos” en los que se vulneran los derechos humanos, añadió.
“Queremos apoyar a la sociedad civil, queremos apoyar a las organizaciones no gubernamentales, no queremos apoyar a estos regímenes autoritarios y corruptos”, precisó Namita Biggins, durante una entrevista con la Voz de América.
Estados Unidos criticó este martes en duros términos la situación de los derechos humanos en Cuba y señaló las severas restricciones impuestas por el régimen cubano a las libertades de los ciudadanos de la isla.
En el primer informe anual que emite la administración de Joe Biden sobre el panorama de derechos humanos a nivel mundial, Cuba es uno de los países señalados con mayor preocupación por el Departamento de Estado.
“En Cuba, las restricciones gubernamentales continuaron suprimiendo las libertades de expresión, asociación, religión o creencia, y movimiento”, declaró en el prefacio al reporte el Secretario de Estado, Antony Blinken.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, acusó este viernes al régimen de Cuba de cometer “terrorismo de Estado contra quienes piensan distinto” y lo hizo responsable de “la salud y el bienestar” de 55 activistas que se encuentran en huelga de hambre para protestar contra las violaciones a los derechos humanos en el país.
”Es hora de que la democracia retorne a Cuba”, dijo Almagro, quien resaltó que ya son “varias generaciones de cubanos” que no tienen derechos ni libertades debido al control de la isla por parte de un régimen “autoritario”.
El titular del organismo regional realizó las declaraciones en el marco de una conferencia de prensa virtual organizada por Cuba Decide junto a José Daniel Ferrer, el líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), que lleva siete días en huelga de hambre. También participaron otros opositores como el artista Luis Manuel Otero Alcántara.
La protesta, de la que participan 55 personas en Cuba y ocho en el extranjero, denuncia el cerco policial que sufre desde hace 12 días la sede de UNPACU en Altamira, en Santiago.
”No tenemos otra opción”
Ferrer, quien intervino en la conferencia de manera virtual, aseguró que no quedó “otra opción” que llevar a cabo la huelga de hambre. ”Esto que sí es un bloqueo”, dijo Ferrer, en referencia al embargo económico que Estados Unidos mantiene sobre Cuba.